En este primer capitulo hay que hacer referencia a la tribu urbana que crea mayor riesgo de pérdida cultural en las sociedad occidentales postmodernas: El Periodista.
Este patético zángano vive de lo ajeno y puede ser dividido en varios tipos, aunque hacer hincapié en cada una de las ramas del periodismo seria una perdida inútil de tiempo y esfuerzo, así que solo generalizare y diré porque este ser detestable debe ser ignorado y denigrado jerárquicamente dentro de una sociedad que quiera dignarse de tener un mínimo de auto respeto.
El periodista, mal llamado comunicador social para la jerga intelectualoide del subsuelo esnobista, se caracteriza desde los primeros momentos de su existencia por ser un pseudoprofecional de la opinologia y de la desinformación; ha logrado ser uno de los referentes de la opinión semipublica(ya que por lo general quienes creen en su palabra suelen ser personas con poco nivel intelectual, manipulables y consumidores de basura) y utiliza ese poder para transformarse en centro de atención dentro de lo que informa. De esta manera deja de lado su deber de informar para metamorfosearse en una pseudo superestrella mediática que funciona tanto como cuasi-informador de sucesos como también de mediador entre diferentes partes cual juez de la moral y las buenas costumbres de la sociedad.
Estas características contundentemente negativas no son lo mas peligroso de esta raza de asesinos de pensamiento critico; la peor de sus cualidades es que, además de todo lo mencionado, crean un culto hacia la novedad, es decir, vuelven a la gente adicta a la primicia, no importa en lo mas mínimo de que se trate siempre que esta sea de ultimo momento. Los periodistas utilizan esta manipulación para crear una dependencia de sus espectadores hacia ellos mismos y de esta forma poder así mantener su ego en alto y sus bolsillos tranquilos.
Pequeña referencia para comprender al periodista:
Subjetivismo: amiguismo
Objetivismo: resentimiento
Periodismo independiente: sobres por debajo de la mesa
Periodismo de investigación: manipulación de situaciones para ganar audiencia.
Periodismo serio: ficción creada por publicistas.
Periodismo de espectáculos: sensacionalismo y chismerío
Periodismo cultural: elitismo pseudointelectual.
Periodismo político: mas sobres por debajo de la mesa.
Evolución del periodismo: manipulación publicitaria(véase capitulo II, próximamente)
viernes, 10 de julio de 2009
Capitulo I : Pseudoinformadores?
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